jueves, 30 de junio de 2011

calypso

Todos conocen la canción Rum and cocacola, en la que critica las consecuencias nefastas de las bases americanas en Trinidad, de las hermanas Andrew, y que en realidad era un cover de Lord Invader. Esa canción fue un éxito en EEUU, por ella sabemos que el calypso existe.
Es una música popular de Trinidad y Tobago, basada en la percusión que, gracias a su prohibición y persecución, se redujo a cacerolas y bidones. Una música asociada al carnaval y con un deje melódico fiestero y alcoholizado.
De niño pude oír en casa a Harry Belafonte, que era jamaicano. Y en 1988, Tim Burton sacó una película maravillosa en que volvían aquellas canciones como Jump in the line (que tampoco era suya, sino de Lord Kitchner y fue la ganadora del carnaval de Trinidad en 1946).
Yo disfruto oyendo Calypso, sobre todo por esa forma en que se arrastra la voz sobre una música ya marcada, como un palo flamenco. Hace unos años, encontré este cojodisco de Robert Mitchum, uno quisiera estar siempre bebido para oirlo. Desde aquí lo recomiendo fuertemente. From a logical point of view (de 1957) es una canción perfecta para iniciarse y nunca más salir de este estilo guerrero, crítico, luchador, reivindicativo, divertido y fiestero.
¡Que os guste!

En Spotify podéis encontrar otras maravillas como: Beautiful Belgic de Lord Invader, Doctor Kitch, Kitch's bebop of calypso y  My Landlady de Lord Kitchener, Human Race de Lord Pretender, Jamaica Hurricane y Victory test Match de Lord Beginner, Mathilda y Sedition law de King Radio (y Robert Mitchum), New Slang de Tiger y Scandal in the family de Sir Lancelot entre otras muchas. 

taberna casa julio


No sé si la culpa la tiene Bono, o los periodistas (a los que tanto les gusta airear las excentricidades de los famosos), o los hijos de los dueños (a los que el suceso les puso cara de tío Gilito); pero lo cierto es que esta taberna popular tan famosa por sus croquetas ha dejado su ser para convertirse en "un bar coqueto de tapas". Coqueto, en el lenguaje de la venta de pisos, quiere decir pequeño, arreglado superficialmente para que parezca otra cosa y caro. Podríamos aplicarlo aquí.
Lo cierto es que el interior no se parece nada a lo que era, excepto la señora del pelo lacado, que ahora va disfrazada a lo Boquería. La reconversión está clara: en la calle sigue siendo Casa Julio, y dentro es una Casa Julio para señores con pasta a los que les gusta confundirse con el pueblo, como los reyes de los cuentos; y además con muchos tipos de croquetas y las fotos que acreditan que tenemos gustos semejantes a Bono, el de U2. Han dejado el techo curvo y lo mejor: la señora con el pelo lacado, que se pasea como una diosa.
Por mi parte, creo que éste ya no es mi sitio y, posiblemente, no vuelva a pasar la mañana delante de un café.

Pienso que me gusta el Madrid cutre. Este adjetivo que se usa como eufemismo de miserable, tiene otra acepción, para mí más agraciada: realidad no disfrazada. Todo ese encanto con que la burguesía hace las ciudades a su gusto, las uniforma de una forma detestable dándoles ese aspecto turístico y teatrero en el que parecen disfrutar arquitectos, autoridades, profesionales liberales y gentes con ambición de progresar. Yo pienso que arrebatan la calle a los que allí viven y toda posibilidad de ser partícipes.
Por eso me gustan tanto esas calles donde los vecinos ponen su pequeño jardín en los huecos de los árboles y macetas que improvisan en latas de conserva o pintura, y dan ese vivo frescor que nada se parece a esos arbolitos salidos de las maquetas de los arquitectos (los árboles grandes tapan su proyecto). Esas calles tan cutres donde da gusto vivir.

En el dibujo puede verse el aspecto que tenía esta taberna, la señora batiendo y mi café con leche.
Casa Julio está en la calle Madera Alta, en el barrio de Malasaña (Madrid).

miércoles, 29 de junio de 2011

el valle de alcudia achicharrado

























La broma de Don Miguel. Un caballero cocido bajo una lata buscando aventuras donde no hay nadie. El sol le calienta la bacía y ésta los sesos. Como tenía tan bien conocido el humor de don Quijote quiso esforzar su desatino. Humor negro.

mejor sin el kursaal


Cuando trabajaba en agencias de publicidad iba a San Sebastián de valvulina. Entonces me hospedaba en el hotel María Cristina. Desde el balcón de la habitación tenía estas maravillosas vistas ahora imposibles.
Ya sé que a todo se acostumbra uno y que los donostiarras están muy satisfechos, en general, con el muro de cristal que les hizo Moneo. Yo, como voy poco y odio los edificios que llaman emblemáticos, no me acostumbro a esa desmesurada lámpara.
Me comentan que el antiguo Kursaal (en la foto) fue desmontado numerando sus piedras para volverlo a montar en otro sitio, pero que nadie sabe donde está. Mejor en otro sitio.
Reconozco que hay edificios hermosos, pero es más hermoso que no haya edificios.

martes, 28 de junio de 2011

天井, 庭院
























Lugar de esparcimiento, pulmón y alma de la casa. La biblioteca silenciosa y el bullicio de la fiesta. El placer de la vejez y el recreo de los niños. Corral de comedias de verdes actores floreados. Copa gloriosa donde beber voluptuosamente las bellas horas del año.

Tengamos para esas horas privilegiadas una medida más noble que aquella en que distribuimos las horas ordinarias. Recojamos sus deslumbradores minutos en urnas no acostrumbradas, gloriosas, transparentes, hechas de la luz misma que deben contener; como se escancia un vino precioso no en los vulgares vasos de vidrio de la mesa diaria, sino en la más pura copa de cristal y de plata que contiene el aparador de las grandes fiestas. (Maurice Maeterlinck. La inteligencia de las flores).

si te regalan un cuaderno

de hojas finas, casi de papel biblia, más vale que tenga pocas páginas.
Tendrás que volver al bolígrafo y olvidarte de las acuarelas, que lo abarquillan. Los cafés se harán más apresurados, sin tiempo para enfriarse, pues un descanso es un punto que traspasa al día siguiente; y siempre cargarás con las manchas del día anterior. Arrepentido como un perro, habrás de mirarlo todo a la ligera sin pensar y sin pesar, sin placer casi, porque no hay placer en la prisa. Sólo en repasar las hojas como si fuera un misal ilustrado e irreverente, algo que se debió inventar a su tiempo.
En fin, que aquí podéis ver su porte triste. Se admiten duros comentarios.

lunes, 27 de junio de 2011

banglas de lavapiés


























La auténtica plaza de Madrid está en Lavapiés. La plaza del mundo. Cubanos cantan y bailan. Dominicanos hablan del sancocho. Senegaleses en otra esquina hablan wolof. Abueletes del barrio en aquel banco. Marroquíes con el costo o sin él. Turistas y asustados aficionados al teatro. Borrachos sin dientes. Negritas con moñitos bajan el tobogán. Ecuatorianos duermen en la furgo. En los cables cuelgan dos pares de zapatillas, esto es cosa de los porteños. Oenegeros hablan y hablan en el Barbieri. Viejos progres juegan al ajedrez en Er Güishi. Los banglas jóvenes descansan hoy en la escalera del teatro.
Todo el mundo fuera de sitio y dentro, porque en Lavapiés caben todos.

En la foto: jóvenes banglas descansan y charlan.

domingo, 26 de junio de 2011

sol y mayor con el maestro alfredo



Dibujamos hoy por Madrid bajo la tutela del escapista y gran maestro de ilustradores Alfredo. Después de ponernos blanditos ayer con sus memorias de dibujante, hoy nos mete al horno del centro de Madrid, y nos come con patatas. Se saca un cuadernito ridículo y lo llena de garabatos de colores que todos reconocemos como esa ciudad viva donde vivimos (o donde hemos vivido), una ciudad que se parece mucho a Alfredo.
Buscamos mesas en la sombra y, cuando nos sentimos agraciados, nos rodean los grandes con toda su humildad. Por aquí ronda Jorge Arranz quitando a los edificios todo adorno innecesario, y Joaquín Dodot, que se atreve a sacar un cuaderno que le regalaron y unos portaminas de colores checos, y Toña Santolaya sacando lo que interesa de su sitio y elevándolo a la categoría de ídolo, de totem, y también el prolífico Enrique Flores, que ya va por el segundo o tercer cuaderno, que ya no habrá gente en Madrid que no haya encuadernado. Disfrutamos de la mañana y aprovechamos de las palabras que van colgando. Después vemos todos los cuadernos juntos y entendemos el placer del que colecciona. Ese disfrute de las distintas versiones de una sola cosa, de esas miles de formas de ver.

sábado, 25 de junio de 2011

paseando por san telmo, buenos aires











Después de hacernos un plano mental y una idea general de Buenos Aires en una visita de 12 días en el 2005, decidimos en el 2009 ir a vivir al barrio de San Telmo, una mezcla de Malasaña y el Rastro madrileños, pero con calles más anchas y espacios más abiertos. Desde Buenos Aires, Madrid se ve repretado.
Fueron días alegres en este barrio tan animado, con cantidad de restaurantes y terrazas de copas. Los domingos tiene un mercadillo como el Rastro, que llega hasta la Plaza de Mayo, y su parque principal es el de Lezama, en el límite con Boca.
En los dibujos: la mascota del Hipopótamo, la iglesia católica apostólica ortodoxa, la animada Plaza de Dorego, junto al mercado de San Telmo, el domingo por la noche, bar El Federal, antigua pulquería, en Perú con Carlos Calvo, Bar Plaza de Dorego, El Británico, Bar Pedro Telmo, en la calle Bolívar, el Museo de Historia, Parque Lezama, oficio en la Iglesia Ortodoxa, esquina Estados Unidos con Andrés Calvo y el restaurante que recomiendo, mi favorito entre todos los que visité en la ciudad, La Parrilla del Plata, en la esquina de Perú con Chile, una antigua carnicería, deliciosa carne y buen ambiente.

viernes, 24 de junio de 2011

fisac en almagro

En la salida de Carrión hay una ermita pequeña construida por el daimieleño Miguel Fisac (premio nacional de arquitectura 2003) en el año 84. Es muy simple, siguiendo los parámetros de la arquitectura popular manchega y con algún detalle personal en la puerta. Allí vemos sus formas de hormigón blanco a partir de un forrado plástico (como sacos terreros).
Fisac pasaba largas temporadas en Almagro en una vivienda diseñada por él mismo a partir de una vaquería. Es una casa llena de bocetos del arquitecto, que podía visitarse, a partir de un acuerdo del ayuntamiento con su viuda en 2008. Recientemente, se ha roto ese acuerdo. Ya que no existían visitas. Los folletos turísticos del ayuntamiento ignoran, tanto la casa como la iglesia.
La visito hoy. Es una casa muy sencilla, sin elementos salientes en la fachada, excepto un balcón, y siguiendo el gusto popular del encalado y azulón. Sólo tiene unos pequeños detalles de su clásico hormigón pretensado (que el tiempo casi ha convertido en piedra) y un juego en la celosía del balcón. Por una rendija de las portadas, que es la única entrada de la casa, puede verse el reconfortante patio.

Sobre este arquitecto: su visión de la arquitectura, edificios famosos e, incluso diseño de muebles, una opinión forofa de un gran conocedor aquí.


Para Isabel, reproduzco algunas fotos de esos muebles:

jueves, 23 de junio de 2011

puertollano

Puertollano es una ciudad, la segunda en habitantes de Ciudad Real, después de la capital, llena de humo y contaminación; gracias al complejo petroquímico (química y refinería) de Repsol (antes Empetrol, y antes Calvo Sotelo) y a sus dos térmicas. Ahora ha despedido a muchos empleados y han quebrado  muchas empresas subsidiarias, por lo que cada vez le deben menos sus habitantes. Es una ciudad decadente llena de restos industriales y mineros, grandes hoyos y escombreras.
Pretendo visitar la central eléctrica que han convertido en Palacio de Exposiciones. Un guardia jurado me lo impide. La escombrera Terri la han convertido en parque, pero no hay árboles y no se puede subir en coche. Hace un calor de cojones, desisto como Sixto, no insisto.
La foto de hoy está hecha desde la vía del tren que carga combustible en Repsol para enlazar con la estación. Un hombre pasea a sus perros.

gente de mestanza






































Mestanza es un pueblo pequeño, de unos 500 habitantes, en el Valle de Alcudia, entre la Sierra de Puertollano y Sierra Madrona, lo más al sur de Ciudad Real. Tienen  su propio acento cantarín, que no es el mismo en mujeres que en hombres. Los disminutivos acaban en ito, alargando mucho la i. Vocean mucho en los bares, haciéndose insoportable cuando el nivel de bocalibres es alto. En verano llega a duplicar su población y entonces toda su idiosincrasia sube al ser compartida por emigrantes, que se reafirman, y vecinos. Las voces suben, las terminaciones, el canto.
Abro un cuaderno de alguna estancia larga. Casi todos los dibujos hechos en Los Arcos. El bar más importante del pueblo y el más antiguo, puesto que el casino no siempre lo llevan los mismos. Es el verdadero casino, pues aquí se echan las partidas de truque. En un pueblo tan pequeño, cada persona es un personaje que sigue su destino. Aquí vemos a los hermanos Fernando y Marcelino de Los Arcos, la Celes, el Sordo, Jose (su yerno) y Félix, la mujer de Eladio el del cine, Jan, la partida de truque (a la derecha, José María el panadero), Jan otra vez y, el último, Juan, el padre de Manolo Gila.
A pesar de lo bien comunicado que está (Ave a Puertollano y autobuses Rivilla hasta Mestanza, dos al día), el salto del puerto de Mestanza, desde el que se ve todo el valle, nos da siempre la impresión de entrar en otra dimensión, en una tierra escondida y olvidada.

mestanza



























Ella decide celebrar su cumpleaños en la casa tomada. Yo, enveneno el granizado de limón con hierbabuena y ron. Alegritos, cuentan las aventuras de la Orosia. Mientras se ríen, hago una excursión a Venus, aprovechando que no hay Luna. El ácido corroe sus estómagos, pero también el mío. Me hace dibujar toda la noche con grandes brochas, con blanco de España, con el rojo de los frisos, con el azulón de lavar sábanas. Son dibujos que lo llenan todo de trazos gruesos. Las paredes blancas del patio, la tierra dorilla la charca, donde flota un pato. Intuyo que es un sueño que se desvanecerá a cada paso que dé al retrete, y lo aguanto. Pero ya sólo repaso líneas para fijarlo. ¿Qué hacer sin un comando S, sin un comando P?
Escribo con letras negras que nada se parecen por grandes y rojas que quieran ser. Ni con un bote de pintura lo conseguiría. Ya he dado demasiados pasos siguiendo un reguero de sangre. Al final, sólo encontraré un muerto.

miércoles, 22 de junio de 2011

martes, 21 de junio de 2011

la vuelta de gary panter


























Recupera su web y su blog, y yo vuelvo a poner su enlace. Todas nuestras oraciones han sido oídas. Producía una enorme tristeza pensar que habíamos perdido para siempre a este gran artista que subvierte todos los iconos de nuestra cultura. Pero aquí está. Vivito y coleando. Nos gustaría que se estirara un poquito más en el blog. Bienvenido.

jesús bernal




Cuando él dibujaba estas cosas, yo no había nacido; pero en casa había este tipo de revistas que seleccionaban artículos de revistas extranjeras como Meridiano. Si no fuera por ellos, jamás las hubiera tenido en mis manos. Eran unos dibujos pequeñitos en los rincones de las páginas, como el que decora una pared. Yo disfrutaba como un enano.
Jesús Bernal ilustraba las lecturas escolares de primaria de las editoriales Escuela Española y Aguilar en las décadas de los 50 y 60, y libros de texto de bachillerato en las de los 80 y 90. También en las revistas Trampolín y Chicos. Las de Meridiano, de donde he extraído los dibujos, son de la década de los 50. Estaban impresas a dos tintas.
Al mirarlos nuevamente, vuelvo a disfrutar; ahora por el propio dibujo y por el recuerdo. Me gustan. Me siguen gustando.

domingo divertido






































El domingo fue completito. Después de dibujar por el barrio, estuvimos en la mani. Fue emocionante cuando las columnas se unían. En las cabezas ponía de donde venían. Una especie de fragor que subía con los bombos y tambores. Entonces era una fiesta. La gente disfrutaba, a pesar del calor. Muchas gente echaba agua pulverizada. Ni un sólo partido ni organización. Cada uno llevaba su frase o consigna. Curiosas, graciosas, acertadas. Un gran chorizo esposado. Sólo banderas republicanas y sirias. Muchísima gente.
Después nos tomamos unas cañas en La Rosa. Y luego dormí plácidamente en el asiento de un tren

domingo, 19 de junio de 2011

dibujando lavapiés





















Hoy dibujamos en Lavapiés, bajo la dirección artística de Toña. Para mí no es buen día, pues ando mal con los archeles y me los tienen que prestar. Cerca de la una, pasa la mani de los indignados por la Plaza de Agustín Lara. Enrique y yo nos añadimos. Pero eso ya es otra entrada.

Dibujadas, tres plazas de Lavapiés: la de Tirso de Molina, la de Cabestreros y la de Agustín Lara.

el cuaderno de toña








Toña plantea el cuaderno como un búsqueda en un mar de dudas. Búsquedas y encuentros en una lucha entre materiales, deseos, formas de dibujar y sentimientos. Como una lucha entre líneas y manchas de color, entre el confort y la aventura.
Y todo esto se refleja en un hermoso cuaderno lleno de registros y una sensibilidad especial para percibir y traducir, para ver e imaginar. No se trata sólo de describir los paisajes, los animales, las personas y las cosas, sino también de crear imágenes que describen sentimientos y algo más. Algo que, como la poesía o la música, enaltece el alma.

Toña nos enseñó y explicó, ayer por la tarde, su cuaderno de Argelia, en el Museo ABC de Madrid.

sábado, 18 de junio de 2011

los inventos de rebici

Este es el último invento de rebici.com, de Almansa: un carrillo de bicicleta para llevar bicicletas. Aunque parezca rizar el rizo, para ellos es muy útil. 
Hoy van a Madrid, a escuchar y contar su experiencia. Los indignados apuestan por la bici.

Sobre los Talleres BiciIndignados de Murcia, aquí.

viernes, 17 de junio de 2011

el avión tejedor












































La primera vez que pasó un avión por Mestanza, allá por el año cincuenta, se armó un gran revuelo. La gente salió a las calles, y muchos subieron hasta el castillo. Venía de La Solana, cruzó todo el pueblo en menos que canta un gallo, y traspuso por la huerta de Viruta. En silencio. La confusión era tremenda, pues sólo se vio formarse una banda blanca, de casi un metro de ancho, que bajaba lentamente haciendo un bonito labrado.
Todo eran murmullos de asombro y admiración. Algo había que hacer. Una columna se formó para ir a la iglesia y ver al señor cura. Algunos hablaban de una señal de los de allá arriba.
Alguien, sin lugar a dudas, había tejido en ganchillo ligero y espumoso la más grande y hermosa cenefa que nunca jamás se había visto.


Mientras escribo esto, aquí en Mestanza, un chorro de humo se pierde por la huerta de Viruta. La Antonia grita: ¡como ésa!

charo














Entonces Madrid era un hervidero y las agencias un lugar divertido. Ella era una señorita de Las Rozas y yo un paleto de Ciudad Real. Tenía la frente muy redonda y reía con los ojos. Yo usaba bigote y tupé, y me hacía la raya al modo en que mi madre me la trazaba, con el pelo mojado. Aún iba de un sitio a otro en una Ossa Enduro. Nos reíamos de los clientes, que pagaban y mandaban. Ella era ingeniosa y yo siempre estaba dispuesto a reír.
Un día de invierno me congelé en la moto para traerle una tortilla de champiñones desde el pueblo, pues no era época de cardillos. La tortilla iba en un macuto y empezó a chorrear aceite.
Yo era un cerdito y ella una señorita de Las Rozas. A veces, me asomaba el pitorro de la boina.
Fue un pequeño trozo de nuestras vidas en el que coincidimos. Después desaparecimos.
Y ahora, después de más de veinte años, nos volvemos a ver. Apenas si nos conocemos. Ella me saca por la voz y después reconoce mi sonrisa. Sigue teniendo ese tono en que destaca ciertas palabras que no esperamos. Ha perdido un poco ímpetu. Todos andamos más tranquilos. Es profesora de yoga. Me reclama el moje de cardillos ese que nunca llegó. Le choca mi pendiente.
Mientras hablamos, escondo mi mano en mi espalda. Nervioso, no hago más que estrujar esa vieja boina negra.

dan perjovschi




Otra vez por Madrid este estupendo dibujante rumano. Simple, directo, ácido. Sus monigotes estan llenos de contenido. Hechos con tiza sobre la pared como el anónimo que denuncia, muestra su postura a favor del movimiento 15M, al que está dedicada esta pequeña instalación en una expo colectiva en el Museo ICO de Madrid.