jueves, 31 de marzo de 2011

siempre domingo

En el extraordinario documental de López Linares y Rioyo Extranjeros de sí mismos, un brigadista suizo añoraba los tiempos de la Guerra en España. ¡Añorar una guerra!
Lo que añoraba era aquel tiempo sin rutina en el cada día traía algo nuevo, inesperado. Aquellos días en que no había que entrar a trabajar a las nueve y estar todo el día con la argolla. Añoraba luchar por algo en lo que creía.
No luchaba por la democracia, no solo. Los tunecinos y egipcios no salieron a la calle a jugársela por la democracia. Salieron para que sus vidas cambiaran. Para salir de esa espantosa vida en la que estaban metidos. Por eso luego con la democracia viene la decepción. Por eso este brigadista no estaba satisfecho de su democracia.
- En realidad sólo hay democracia los domingos -decía.

Yo pienso de la manera del brigadista suizo, si no fuera por que ahora también se trabaja los domingos y si no se trabaja hay que estar consumiendo para que alguien gane, y funcionen los negocios y con ellos el país.
El curro nos tortura. Nos retuerce el estómago en el tiempo libre. Nos recuerda: este es el tiempo en que eres feliz. Pero es efímero. Prepárate para mañana.

Siempre poder tomar el sol en el retiro, siempre bañarse en una playa desierta. Siempre comer un bocadillo a la vera del rio, siempre unas cañitas con los amigos mientras los demás salen de misa, siempre un café con leche en un bar desconocido, siempre un amor nuevo, siempre enganchado a un libro, a un sueño. Siempre entusiasmado por algo que hacer, siempre viajando, siempre gente nueva, nuevas historias. Siempre tumbado a la sombra de un viejo árbol, siempre oyendo el tumulto de los pájaros al atardecer. Siempre risas. Siempre sol. Siempre domingo.

En el dibujo, la playa de Los Genoveses para mí solito. Con un pudoroso cuaderno para hacerme compañía.

martes, 29 de marzo de 2011

san josé 1995


Reviso antiguos cuadernos del Cabo de Gata. En este mapa del 95, hablo de El Plátano Azul, regentado por un francés que toca una mesa preparada con sartenes y rascachapa para tocar dixie y fox-trot con diez dedales en los dedos. Un espectáculo ya desaparecido, como el maravilloso cortijo que contenía el bar El Pez Rojo.

También está el Chamán, del Pecas, con sus extrañas piedras esculpidas por el viento y su chimenea de dos caras. La Tasquilla de Rodalquilar era un sitio mucho más acogedor. La capilla del Cortijo del Fraile todavía no había sido desvalijada. Ya conocía el camino de Las Presillas Bajas (había un restaurante donde se comía conejo guisado con tomate en mitad del campo) al volcán de la Majada Redonda. En Fernán Pérez, había un patio con un pequeño escenario donde se cantaba flamenco, organizado por la peña El Niño de Olivares. En Las Negras, el restaurante La Palma en una casa pionera con un pequeño comedor y una terraza con vistas a la playa.

Veré que queda de todo aquello.




lunes, 28 de marzo de 2011

cuaderno chino

Otro cuaderno temático, éste de chino escrito. Me encanta esta forma de escribir tan poética en que descansar es el signo persona apoyado al de árbol. despertar y amanecer se escriben igual: el sol y la luna unidos, julio es la séptima luna y la salida conlleva un pie dentro y otro fuera. El jade es la piedra que lleva el emperador en una bolsita, en la cintura. La boca es la entrada y se necesita para llamar, gustar, escupir, cantar y, doblemente, para volver. El sur está a la espalda de la casa. Brillante es el sol sobre los árboles y oscuro bajo ellos. El lenguaje es literalmente el techo de dos bocas. La fruta lleva el signo del agua y regular es tigre tigre caballo caballo. Dibujo estos hermosos signos con su propia tinta y luego los signos con los que se relacionan para crear nuevos conceptos. Y así disfruto.

adiós a la Sierra de Francia

Hoy tenemos demasiado coche y pocas paradas. Decido dibujar rápidamente sólo algunos detalles que no me lleven tiempo. Visitamos San Martín del Castañar. Plaza del Pilón y cuidador de bonsais. El portalón. Chapas oxidadas para la lluvia en las casas. Figuras de los dinteles Niebla en la Peña de Francia sin vistas. Finalmente Ciudad Rodrigo. Comida en El Sanatorio. Morros de ternera rebozados y revuelto de farinato, huevos y patatas. Casas señoriales con piedras amarillas e impactos de artillería. Una siesta en el coche y noche en Bolaños.




domingo, 27 de marzo de 2011

en el valle de las batuecas





Hoy seguimos el río Batuecas, parando en Riomalo de Abajo y Las Mestas, donde la señora del tío Cirilo nos pone unos chupitos del famoso Ciripolen, mezcla de miel, aguardiente y leche azucarada reducida, con bastante grado alcohólico. Dolor de barriga y nada que justifique llamarla la biagra de Extremadura.


Nos apartamos a Riomalo de Arriba, un pueblo casi abandonado y casi en ruinas. Uno se hace una idea de cómo podían ser las Hurdes que encontró el Doctor Marañón. Un paseo por el abandono hasta que encontramos a una señora de 87 años, en una cuesta de profesional, que nos cuenta que quedan cuatro matrimonios y ningún niño. Que aguantarán hasta que ya no puedan, y que entonces se irán con su hija o su hijo a Ciudad Rodrigo.
Hago un dibujo simple desde el merendero de la entrada.


Seguimos el río Batuecas en coche hasta el monasterio de contemplación de los carmelitas descalzos. Alucinante sitio que no puede visitarse. Un verdadero vergel.
Seguimos la valla lateral pisando enormes raices como serpientes de madera. Pasamos un gran eucalipto y varios tejos centenarios. Y todo el flipante valle a la vera del río, con pilones, lastras, cascadas y una vegetación exuberante alrededor de castaños, madroños, jaras, brezo, robles, quejigos, alcornoques, etcétera etcétera. A veces encajonado en masas cúbicas de rocas comidas por líquenes y musgo, a los que hay que subir para ver los dibujos esquemáticos primitivos (contemos cabras).
Cuando intentamos cruzar el río se pone a llover y nos volvemos, justo en un punto en que podemos ver una pareja de cabras montesas sobre una roca.
De La Alberca salimos huyendo al ver los autobuses cargados de turistas nacionales a la busca del embutido. Aquel pueblo que imponía respeto se ha convertido en un decorado de tienda, pura mercancía. Todo tiene un recubrimiento de falsedad que repugna. No queremos estar aquí.
Mogarraz resulta mucho más agradable. Uno ve que los entramados son una estructura que se revestía. Todo tiene las imperfecciones y los esconchajos del uso. La belleza que el tiempo otorga. Miramos las hermosas figuras de algunos dinteles u otras escondidas en capiteles.
Se pone a llover y entramos en un mesón taurino lleno de fotos de toreros. Bastante incómodo si no fuera porque está lleno de parroquianos como esta parejita.
Venimos atravesando castañares desde La Alberca hasta Miranda. Aquí nos hacemos unas tostas con pan blanco, entre pan y barra, que aquí llaman Colón. Y luego vamos a por el Champi de la Taberna Aldaba. Está cerrado. La Mandrágora no nos falla. Añadir, sobre lo escrito ayer que preparan los cócteles de una manera exquisita y que el trato es deli. Los bocalibres nos saben a gloria.
La Sierra de la Peña de Francia y el Valle de las Batuecas son espacios protegidos como Parques Naturales.

sábado, 26 de marzo de 2011

a la sierra de francia



Ángel y Maru nos recogen en Madrid. A 110 por autovía resulta un coñazo. Ángel fija la velocidad y se olvida de los pedales.
Paramos en un restaurante portugués cargado de trastos. Veo antiguos botellines de Mahou, sifones y gaseosas. Tienen un perro muy amigable que me acompaña en el momento del pitillo. Hay un descapotable rojo fuera de servicio que dibujo.
Candelario está muy bien. Calles vacías de cantos de granito. Puertas de madera con unas manos con una bola que sirven para llamar. Cerraduras de dibujos vegetales y una doble puerta a media altura que se usaba para que los animales no pasaran y el matarife de la matanza acabase con el animal, atado a una argolla. Y que ahora viene muy bien para que la lluvia no pudra la puerta principal. Le llaman batipuerta.
Comemos en el restaurante La sierra. Judiones del Barco y cuchifrito. Postres caseros, tartas de piña y flan de huevo (flan flan). Me regalan una chapa de la gaseosa de Béjar. Mulina. En ella, un chaval levanta en una mano una botella y en la otra un vaso. Está feliz. En la mesa de al lado, tres generaciones de gordas comen ávidamente. Dibujo la última.

Casa Lucía II, la casa rural que hemos pillado en Miranda del Castañar, está muy bien. Tiene chimenea y una terraza en la parte superior del muro que rodea la ciudad, en el tramo noroeste. La vista es hacia la Peña de Francia, al fondo, y allí arriba: Monforte, Mogarraz y un punto blanco que es San Martín del Castañar. Y abajo dos abuelillas tomando el sol. Pilar nos ha traído rosquillos calentitos, recién hechos. Nos tomamos unos cafés.

Salimos a dar una vuelta por el pueblo. Recorremos el muro que lo rodea desde la Puerta de San Ginés, junto a la torre de homenaje y la Plaza de Toros. A la altura de la Iglesia de la Asunción, cruzamos los contrafuertes bajo sus arcos ojivales. Calles estrechas irregulares, distintas, desniveladas, con rótulos de los judios conversos demostrando su nueva fe. Arte aplicado, popular. Muy lejos del papel milimetrado de arquitectos y aparejadores.
Visitamos los bares. En el Alhóndiga, los parroquianos me hacen de modelos. Tienen casi todos narices judías. Aquí nadie se estira y, si queremos tapa, hay que comprar una bolsa de patatas fritas ¡con el embutido que se gastan por aquí!
En la Taberna Aldaba un borracho da la brasa a su colega. La camarera es muy simpática y nos pone unas tostas de rodajas de morcilla gigante con queso de cabra fundido que no se las salta un caballo y después rulo de cabra con frambuesas. Esto ya es otra cosa. El crianza (Tiriñuelo) no está mal. Extraño, porque la uva de aquí, la rufete, deja un extraño sabor que ellos dicen a frutas rojas y pasas pero que yo más bien asocio al ahumado. Quedamos para mañana. Se nos promete una tosta de champiñón para chuparse los.
Por último, lo mejorcito que hemos encontrado: La Mandrágora. Calentito, acogedor, chulo, buen jazz. Nos sentimos bien. Y más con un café jamaicano calentito.

jueves, 24 de marzo de 2011

un café de arquitecto


Hoy le toca a la cafetería del Reina Sofía. Es un sitio pijo, agradable, con muy poca luz para dibujar y caro. Las mesas alargadas se usan como mesas de trabajo. Me siento en una donde un guiri da clases de francés a dos alumnos. Mientras dibujo aprendo. No va a ser tan caro.
El camarero echa la bronca a un cliente que ha enchufado su portátil a la red. El cliente pretende pagarle el gasto (calcula un euro y medio), pero el encargado le dice que se vaya a su casa a cargarlo. Cosa que no hace, está trabajando.
La rotación es tan frecuente que me resulta difícil terminar situaciones.
El café me cuesta un euro y medio, lo que la energía que consume una carga de batería.

vinos casa donato

Voy al Kiebro a desayunar, está cerrado. Pero veo que, extrañamente, está abierto Vinos Casa Donato. En Amparo semiesquina Miguel Servet. Antes tenía un horario extraño, pero ahora lo llevan sus propietarios, que han venido de Bolivia.
A pesar de que no hay nadie, resulta acogedor. Me siento en una de esas mesas con hule. Me pongo a dibujar delante de un café con la leche muy caliente. Llegan dos negritos a desayunar, los incorporo al dibujo. También viene un chapucillas a hacer un presupuesto para arreglar la campana. Se ponen a hablar del Lago Titicaca mientras lo siento en una banqueta de tinta negra delante del camarero. Él fue con unos amigos escaladores. Juan Pablo, el camarero, conoce también Puno, Copacabana, la isla del sol, los uros... vivía en Santa Cruz con su papá y su mamá.
Me cuenta que su padre es el propietario, que él se lo compró a Donato, que le dio nombre al bar. Luego lo alquiló y se fue a Bolivia. Allí se casó con una boliviana y vivieron en Santa Cruz. Ahora están aquí, llevando el bar. Hoy comerá con su mamá en La Vaca Argentina.
Juan Pablo se sienta en una mesa con el portátil. Yo le pregunto. Me gusta saber de la gente. Me gusta saber de la vida de la gente que dibujo, porque esos monigotes representan personas reales.
El café sólo me cuesta un euro.

martes, 22 de marzo de 2011

la corrala

Hoy desayuno en la calle Tribulete, el pequeño Marruecos de Madrid. En un bar de chinos que hace esquina con Mesón de Paredes y que suele estar lleno de marroquíes tomando café con leche. Hoy no hay casi nadie. Me siento en la mesa con vistas a la calle, a la corrala.
La corrala es el patio común de muchas casas antiguas del barrio. Las puertas de los pisos enanos dan a un corredor que acaba en un retrete común. Ésta da a una plaza y puede verse en todo su esplendor.

He perdido mucha práctica con las acuarelas, así que me pongo a ello. Con la parker, dibujo a un cliente. De vez en cuando me asomo a El País. Aquí es difícil pillarlo. Siempre hay un pope de la mezquita de al lado con él bajo las barbas. Me gustan las gambas con gabardina que ponen de tapa. Esta prenda es gruesa y sabe a porra. En la tele, un parlamentario no para de decir señoras y señores. Los camaracas chinos y el cliente marroquí se parten el culo.

- Señoras y señores, señoras y señores, repite el chino.
- Hombres y mujeres, señoras y señores, traduce su cliente.
Y así pasan la mañana.

indesprendibles

También están los relojes. Los relojes con ese mecanismo sofisticado: los de cuerda, los automáticos. Cuando en cualquier viaje los veo, tan baratos, una fuerza irresistible me llama (como la tarta, desde el frigo, a mi tía Eloísa). Y, a pesar de tener claras instrucciones de no comprar nada en los viajes para no ir cargando, al final caigo. A riesgo de que, al llegar al avión, se paren.
Me sugieren un taller oscuro con una pequeña luz amarilla al fondo, donde unas manos y una cara manejan y mira atentamente con una lupa incrustada en el hueco de un ojo. En Buenos Aires, un viejo relojero los llamaba fantasías.

Estos son unos cuantos: el chino en que Mao mueve el brazo cada segundo ante la multitud, el soviético, comprado a una rusa en Teruel, el cairota, la imitación vietnamita, el de Estambul, el de Londres, imitando una marca rusa, el automático que me saldaron en el pueblo... en fin, un motón de maquinuchas de las que no me puedo deshacer.

daniel clowes

Vi sus dibujos por primera vez en Oslo, en una vieja tienda de cómics. Allí había varios números de su Bola 8. Me atrapó. Esos personajes tan reales, crueles, asimétricos, distantes. Bueno y ese cinismo, y esa mala leche.
Pero lo más atractivo para mí, era que, a pesar de los muchos registros que tenía la revista, la había hecho enterita, con sus manitas, de cabo a rabo. ¡Un artesano, fuera de los círculos comerciales!
En los libros de viejo de Vancouver encontré muchas más. Y luego apareció en España publicado por Norma. Hace tiempo que no veo nada nuevo. En su blog (danielclowes.blogspot.com), aparece un adelanto de Mister Wonderful (en el que uno de los personajes es él mismo) y un retrato inédito de Bill Murray.

un café descafeinado

Es extraño este café de bullicio y jazz sin humo. Cuando vivía aquí al lado, solía venir a tomar un café o/y un cubata. Alguna vez me encontré a Agustín, que es camarero en el Frontón, albañil, gallego y sibarita. Y del Celta. He venido varias veces a ver y oir al Krahe y su banda. No me lo imagino ahora cantando el gracias tabaco sin poder echar una caladita.
Hoy hay tres amiguetes con varias rondas. Cada poco tiempo, pillan sus cosas, se despiden y se fuman un cigarrillo en la puerta; luego, vuelven y saludan. Están pasmados mirando a un niño de un año que han sentado en la barra. ¡un niño en el Central! ¡¿Dónde vamos a llegar?!

una bici cambia el mundo




Mi hermano Pablo (del que hablé más abajo, respecto al proyecto Rebici) y su hijo Manolo han hecho un corto animado muy educativo y simpático para la I Semana de la Bicicleta. Y les ha quedado muy chulo.

Se llama Una bici cambia el mundo y no lo traigo aquí porque son muchos megas. Si queréis verlo está en vimeo.com/21134694 Seguro que os gusta.

lunes, 21 de marzo de 2011

creación profiláctica





La cosa debió ser así: "Y Dios cogió el barro y vio que manchaba, y se puso unos guantes de látex Guantefar. Y, con sus manos enfundadas, moldeó Dios al hombre a su imagen y semejanza. Y Dios vio que eran buenos. Los guantes, claro. Y entonces pudo descansar".

Curioso pack con una versión particular del fragmento más famoso del fresco de la cúpula de la Capilla Sixtina.

Por cierto, ¿qué hacia Dios antes de la Creación?

día internacional contra la discriminación racial

En 1966 la ONU declaró este día en homenaje a las víctimas de Sharpeville de 1960, en que la policía sudafricana mató a 69 personas e hizo 186 heridos, hombres mujeres y niños de raza negra, la mayoría por la espalda, en una manifestación pacífica contra las leyes de pases de apartheid impuesto en Sudáfrica.

Ayer, en la Plaza Mayor de Madrid, SOS Madrid convocó un evento especialmente contra los Centros de Internamiento de Extranjeros, creados en la primera ley de extranjería para el internamiento penitenciario y sin derechos de los sin papeles, como paso anterior a su expulsión. Su estancia máxima se amplió de cuarenta a sesenta días por un voto de diferencia en el Senado.
Los CIE suponen un régimen carcelario para una falta administrativa (estar en situación irregular).

Además sin las garantías constitucionales que amparan los centros penitenciarios. Sin normas, al criterio arbitrario de la policía, de quien dependen. Están cerrados a toda persona que no sea policía o interno.
Hicieron una dramatización ante el público diverso que va a esta plaza y leyeron un comunicado.
Mientras, un africano y un ecuatoriano discutían hasta casi pegarse. El indio ecuatoriano acusaba al negrito de intentar robarle y éste gritaba que era mentira y llamaría a la policía. ¡Racista! le gritaba al pobre ecuatoriano con cara de póker, pues era la primera vez que se lo llamaban (hasta ahora sólo había sido víctima). Tuvimos que meternos en medio y alejarlos, no fuera que los detuvieran a los dos. La dramatización oficial no podía entrar en estas sutilezas.

Aquellos que prefieran otra versión sobre los CIE, pueden leerlo en justicia y paz (dominicos.org) o la revista pueblos.org . Verán que la única versión diferente es la gubernamental.

mani antinuclear

Ayer mañana, en la plaza del Museo de Arte Reina Sofía, mani contra las nucleares y en solidaridad con el pueblo japonés, especialmente con esos trabajadores que tratan de evitar la catástrofe.
No demasiada gente, casi todos militantes de algún grupo ecologista. Alguno lleno de adolescentes alemanes. Presencia de Quo. Todos buscando a los medios. "Búscame un periodista mientras yo sujeto la pancarta". Bueno, de eso se trata.
Muy pocos ácratas, por lo que las consignas no eran demasiado ocurrentes.

domingo, 20 de marzo de 2011

un café en la calle alcalá


Sábado en Madrid. Paseo por la zona rica. Impresionantes edificios en la calle Alcalá. Un café con leche en una terraza de Felipe II justo esquina Alcalá. Un dibujo demasiado pringoso con tanto árbol. Envidia de Arranz, que lo soluciona todo tan fácil.

sábado, 19 de marzo de 2011

me duermo en una playa y despierto en otra

Ya me suenan las olas en el coco. He hecho un intercambio de casa, y me voy al Parque del Cabo de Gata el mes que viene. Solecito, tranquilidad, una playa cada día para nosotros solos, pescaíto.
Casi siempre íbamos en octubre o noviembre. Ahora todo está más verde, como un portal de belén con esas casitas blancas en los cerros, los pozos altos de las Norias y las palmeras. Ya tengo ganas!

Esta acuarela es de octubre de 2009. Me dibujé todas las calas. Ésta es la cala de la Media Luna, apenas visitada, junto a cala Carbón y la playa de Mónsul. Había viento y la arena deambulaba por el aire. Hay arena pegada por todo el dibujo.

la luna gorda


La Luna será vista este sábado 19 de marzo de un tamaño gigante, el más grande observado en casi 20 años, y con una belleza que, según los expertos, será única.
La Luna llena varía de tamaño debido a la forma oval que tiene su órbita.
En su órbita elíptica, el denominado perigeo está 50.000 kilómetros más cerca de la Tierra que el otro, llamado apogeo.
Según los expertos, el perigeo es el punto de máximo acercamiento de la Luna a la Tierra. Allí es donde se verá este fin de semana.
"La Luna en su lado perigeo es percibida alrededor de 14% más grande y 30% más brillante que cuando se observa en el lado apogeo de su órbita", explicó en el artículo de la NASA el doctor Tony Phillips.
La Luna llena de perigeo podría provocar las llamadas "mareas de perigeo", que representan un incremento de pocos centímetros de la altura de las mareas.

viernes, 18 de marzo de 2011

sol de marzo



Despierto en la huerta. Hace un día extraordinario. Las habas se están recuperando y las lechugas se ponen hermosas. Juego con Tranqui. A pesar de lo grande que es, sigue siendo un cachorro. Corre detrás de las gallinas. La americana está sobre sus huevos en un pesebre. Sólo sale un rato por las mañanas a comer. Los árboles que planté el otro día parece que agarran. El almendro ha extendido sus flores blancas sobre la hierba.
Ángel está azufrando la cebada. Mientras se seca el rocío, se pone de cháchara conmigo. Aquellos tiempos en que vivía en la casilla de al lado.Mis hermanos mayores, las vacas, los cerdos, las sandía, el agua fresquita del pozo. Recorremos las pocetas y comprobamos los brotes de los árboles. Me dice que podría poner más chopos donde ha sembrado para que eso se convierta en una gran chopera con el paso del tiempo.

El Hondo se ha inundado y la gente pasea por el camino para verlo. Entonces todo tiene el aspecto de un domingo de enero, de esos en que sale el sol y se oye a la chavalería perdida por las calles.

jueves, 17 de marzo de 2011

indesprendibles


Dícese de esos objetos totalmente prescindibles de los que, por alguna razón, no podemos desprendernos. En El Salvador se les llama “chuncheretes”. Son los objetos inútiles que vamos acumulando y que no tienen un valor en sí mismo, sino el que tienen para la persona que los atesora. Su importancia radica en la capacidad de evocación de momentos pasados o porvenires deseados (Leticia Ruifernández).

Por los sinfín desengaños de la adolescencia, decidí pasar de las personas y amar los objetos. Ahora, aunque sigo odiando esa forma de educar en la mentira a los chavales, me gustan por otras razones. Los objetos son como palabras de unas generaciones a otras. Y si son bellas, mucho mejor. Entonces son como un bonito relato. Parece que nos comunicamos tocando lo que quién sabe han tocado otros, tiempo ha. Como un maleficio nos atraen y nos resulta difícil abandonarlos, o regalarlos. Quizás de nadie más obtengan ese cariño. Aparecen siempre en alguna caja de la mudanza.

Yo tengo algunas ideas para desprenderme de ellos, como meterlos en cajitas de madera cerradas con cola y clavos. Así se convierten en otros objetos, pero ¡son tan atractivas las cajas que no pueden abrirse!
Otra es regalárselos a Isidro o Pep y que hagan carteles u obras de arte con ellos.
Y otra es fotografiarlos y ponerlos en el blog. Es posible que si existe virtualmente, pueda uno desprenderse del original.

Estos dos objetos los encontré en esos puestos periféricos del Rastro en que un abuelo pone lo que encontró en la basura sobre una tela en el suelo.

El pato es de cartón pintado. Lleva un traje elegante a la francesa de principios del siglo XX (con una preciosa boina roja). Las patas son de madera, se sujetan en un eje interior, por lo que puede andar. Los pies parecen barcos con un toque de las Vanguardias.
El borrico amarillo es de plástico. Las ruedas van de maravilla. Las orejas se mueven.

el ral madrí a cuartos






Encuentro una vieja parker, que meto en agua.
Me acerco a la papelería y compro recambios. Soy feliz cuando veo qué rápido corre sobre el papel de mi cuaderno.
Me acerco a la Tabacalera a ver la expo que me recomendó Toña. Veo que hay cosas muy buenas y que es infinita. Me detengo en unos primeros planos de abuelos, ¡cuánto me gustaría poder acercarme tanto a la gente y dibujar hasta el más mínimo arañazo, el más mínimo poro! Me pongo a dibujarlos, recorro todas sus arrugas, tropiezo con sus lunares. Una cara es un mapa lleno de valles, montañas, gargantas y mesetas.
Un café con leche en el bar La Peña. Es una vieja taberna con rótulos en esa tipografía que parece echa de ramas brotando, cantina bold, con dibujos en pintura titanlux naranja-rojiza o gris: bravas en una cazuela de la que salen llamas, calamares alienígenas, un jamón o un trozo de queso intercambiables.

Me refugio en la única mesa mientras llueve a mares. Un cliente pasa cerrando el paraguas.
-¿Han dicho en la tele si va a llover?
La clientela es surtida: unos cuantos senegaleses desayunando a voces, una señora con dos perritos, una ludópata dejándose la tela en un aparato lleno de luces y un señor con acento asturiano que se está despidiendo. El camarero es serio y sonrojado, tiene el pelo blanco blanco, ignora si dibujo.
-Uno veinte.
Bajo con Beni a la plaza de Santa María de la Cabeza. En la cafetería La Embajada. Dibujo a una pareja de estúpidos novios
que se hacen carantoñas, mientras otras dos chicas hablan de sus novios ausentes.
Paseo hasta La Taberna Errante (su nombre se debe a que ya es el tercer local que ocupan) a ver el partido. A pesar de los goles, tiene muchos ratos aburridos y me pongo a dibujar una pandilla gigante de amigas de orientación sexual (me dice una de ellas). Son tantas que no me caben en la doble página. Les mola, se reconocen y me dicen sus nombres. Hacen fotos con el móvil.



Están: Jop la camarera, Leo, con un lazo negro en el pelo, Espe, rapada a lo alemán, Elena C, peinada hacia la cara, Elena V, Silvia a lo Agnes, Bea, con el pelo largo y rubio y Marina, con un tatuaje en el brazo. Beben cerveza sin compasión.
Salgo a fumar. Teresa y Mamen chupan sus cigarros mientras Eric las acompaña con los brazos cruzados. Mamen habla de lo civilizados que son los japoneses. No pierden la compostura aunque salten por los aires y el gobierno los engañe, los árabes estarían gritando. Teresa me dice que usa un rotulador (se refiere al pincel) como el mío. Se sienten agradecidas de estar ahora en mi cuaderno.

miércoles, 16 de marzo de 2011

arrugas


Arrugas, manchas, cardenales, heridas. Nuestra cara es el cuaderno donde dibujamos nuestra vida.
Impresionante exposición de fotografía documental iberoamericana. Laberinto de Miradas, en la Tabacalera de Madrid. Miles de caras para mirar. Una exposición muy recomendable para ver poco a poco, día a día.
Dibujos con pluma caligráfica Parker. Su defecto, la tinta se diluye con el agua, puede convertirse en virtud: con un pincel húmedo podemos manchar de forma controlada.

nuevas chapas de mahou


La cerveza Mahou cambia de imagen: etiquetas, chapas y, principalmente, logotipo. Las etiquetas parecen sólo un lavado, un restiling. Aunque todo es más simple, especialmente las chapas, la impresión es que hemos retrocedido en el tiempo, quizás porque lo que se valora es la m entre leones, con el 1890, del logo de R. Ruiz.
Pensamos que esta m, ahora con trazos diferentes pues los palos son de grosor regular, quiere ser el nuevo logotipo, la nueva imagen de la cerveza. De hecho el campeonato de chapas on line y la nueva web de la marca lo están explotando.

no gracias


Nos llamaban panfletarios cuando hablábamos de las crisis periódicas, y después anticuados. Las chapitas se nos fueron cayendo de vergüenza porque la izquierda se había puesto al día.
Después fueron sucediendo uno tras otro aquellos augurios trasnochados de los peludos jovencitos inmaduros.
Ahora el patio se llenó de abuelos demócratas que fingen razonar. "Merece la pena este mínimo riesgo a cambio del gran ahorro energético" oigo en el telediario. Porque a sus hijos no les han crecido pústulas como setas en medio de la cara. O a ellos mejor, justo en el centro de.
Y ahora ¿con qué cara miramos a los chavalillos que gritan en la calle?