jueves, 24 de marzo de 2011

vinos casa donato

Voy al Kiebro a desayunar, está cerrado. Pero veo que, extrañamente, está abierto Vinos Casa Donato. En Amparo semiesquina Miguel Servet. Antes tenía un horario extraño, pero ahora lo llevan sus propietarios, que han venido de Bolivia.
A pesar de que no hay nadie, resulta acogedor. Me siento en una de esas mesas con hule. Me pongo a dibujar delante de un café con la leche muy caliente. Llegan dos negritos a desayunar, los incorporo al dibujo. También viene un chapucillas a hacer un presupuesto para arreglar la campana. Se ponen a hablar del Lago Titicaca mientras lo siento en una banqueta de tinta negra delante del camarero. Él fue con unos amigos escaladores. Juan Pablo, el camarero, conoce también Puno, Copacabana, la isla del sol, los uros... vivía en Santa Cruz con su papá y su mamá.
Me cuenta que su padre es el propietario, que él se lo compró a Donato, que le dio nombre al bar. Luego lo alquiló y se fue a Bolivia. Allí se casó con una boliviana y vivieron en Santa Cruz. Ahora están aquí, llevando el bar. Hoy comerá con su mamá en La Vaca Argentina.
Juan Pablo se sienta en una mesa con el portátil. Yo le pregunto. Me gusta saber de la gente. Me gusta saber de la vida de la gente que dibujo, porque esos monigotes representan personas reales.
El café sólo me cuesta un euro.

2 comentarios:

  1. Gracias por el café, el desayuno y dejarme acompañar abriendo tu blog. ¡Que pases un buen día!

    ResponderEliminar
  2. Gracias Clarita, todo el café del mundo para ti.

    ResponderEliminar